Fotos y videos

Aún recuerdo aquella vez que tuve en mis manos unos daguerrotipos. Fue en aquel pueblo del sur, donde el día pasaba lento y todo eran descubrimientos. Eran placas con imágenes de unos desfiles en la Segunda Guerra Mundial. Los soldados en perfecta formación y los tonos ocres de las impresiones, daban el tinte dramático, aún sin traspasar todo eso al papel. Quizá en ese momento nació mi fascinación por la fotografía, era impresionante tener al frente la escena congelada de tantos hombres y quien sabe uno cual fue la suerte final, todos parte de la maquinaria de muerte del Tercer Reich.

La tecnología evolucionó rápido hacia celulares dotados de sofisticados lentes y aplicaciones capaces de transformar la realidad, mientras te tomas un café, como el más experto fotógrafo. De ahí a personas convertidas en photojournalists, hubo un paso. Las dos noticias más mediáticas del verano, el señor que expulsó a unas personas de la que consideraba su playa privada y el día de furia del abogado en un supermercado aventándole sus títulos a medio mundo, son consecuencia de los aparatitos que caben en la palma de la mano.

La importancia de las imágenes en lo penal, es fundamental para la suerte final de muchos procesos. Ahí están formando parte de autopsias, registro de lesiones, sitios de suceso y una infinidad de peritajes, donde es necesario demostrar hechos basados en conocimiento afianzado. El autor del informe, debe explicar no sólo el desarrollo y conclusiones, sino el origen de las imagenes y la información que contienen, porque la idea es formar convicción en el Tribunal, de que la teoría del caso es creíble, completa y posee los estándares necesarios para ser aceptada.

La imagen obtenida en los primeros momentos de un delito, puede ser extraordinariamente importante, sobre todo cuando por desgracia se pierde, en el torpe y poco profesional tratamiento del sitio del suceso. Y como no viene de manos expertas, esa foto puede ser objeto de intensos debates en el juicio, atendidos los estrictos estándares de la imagenología forense y los problemas que a pesar de todo, existen con lo digital. Punto aparte constituyen las intromisiones a la privacidad, que pueden deslegitimar esas pruebas, al punto de no ser admisibles en el juicio. Su abogado de confianza, siempre estará en condiciones de aclarar, si esa imagen es o no necesaria, admisible y suficiente para su juicio.

¿Qué es la formalización de la investigación?

My PostEs el acto a través del cual el Fiscal informa el imputado, ante el Juez de Garantía y el Defensor, que está realizando una investigación en su contra. En la audiencia pública, describe los hechos que motivan la investigación y el delito que se atribuye. 

La oportunidad es elegida por el Fiscal. Por lo general, si la persona ha sido detenida cometiendo un delito o acaba de cometerlo, la formalización se realiza inmediatamente después del control de detención. Por el contrario, si el Fiscal ha debido investigar, es una decisión estratégica que tendrá lugar cuando existan suficientes antecedentes de la comisión de un delito. Esto es relevante porque los antecedentes reunidos, sirven de base para pedir medidas cautelares como la prisión preventiva. Además, el Fiscal podría solicitar que se rinda prueba de manera anticipada.

Una vez que se ha formalizado la investigación, comienza el plazo no superior a dos años, dentro del cual se debe agotar la investigación, para acusar formalmente al imputado. Es obvio que en la gran mayoría de los casos el plazo es menor, porque el defensor  va a discutir con el fiscal, a continuación, cuánto tiempo se necesita para allegar más antecedentes, inculpatorios o exculpatorios. Además, se suspende el plazo que extingue la acción penal y no se puede archivar transitoriamente la investigación por falta de antecedentes.

A mi juicio, lo importante está en el conocimiento perfecto que tiene la persona, de las razones por las cuales el Estado le persigue criminalmente.

Aún cuando no es para nada frecuente, el Fiscal podría pedir en la misma audiencia que la causa se lleve a juicio. Si el Juez de Garantía constata que el imputado no está en condiciones de presentar prueba, le dará un plazo no superior a quince o treinta días para mencionarla en una nueva audiencia de preparación de juicio oral.